martes, 4 de abril de 2017

Otro intento fallido de la Derecha por captar el poder en Ecuador


Lenin Moreno y Jorge Glas, binomio del movimiento Alianza País, fueron declarados ganadores por el Consejo Nacional Electoral (CNE) de las elecciones presidenciales del 02 de abril, con  5´ 057, 149, votos correspondientes al 51,16% frente al binomio de la alianza CREO SUMA con  4´927,753 votos,  correspondientes al 48.84% después de haber sido escrutados el 99, 65 % de las actas, "Felicitamos al pueblo ecuatoriano que ha elegido legal y legítimamente a su Presidente y Vicepresidente", dijo Juan Pablo Pozo, número uno del organismo.


En una campaña que duró dos meses por la segunda vuelta, los actores políticos usaron los medios disponibles: propuestas, mentiras, acusaciones, calumnias, insultos, ataques al honor y usaron las redes sociales para ridiculizar y calumniar al candidato enemigo para restarle votos a favor de su favorito.

En la segunda vuelta, que elegiría al presidente, la campaña se volvió más violenta, se le dijo de todo al contrincante, mientras los ciudadanos observaban y votaron por la mejor propuesta.

El Neoliberalismo representado por Guillermo Lasso y Andrés Páez con un pasado que los acusa y sus propuestas equivocadas, según analistas, dieron al traste en sus aspiraciones de captar el poder en el Ecuador en otro intento fallido de la derecha en América Latina.

Por otro lado, el Lcdo. Lenin Moreno ha prometido que continuará con el proyecto político de Alianza País, es decir, buscar el mecanismo que lleve al desarrollo al país, que genere espacio, bienestar y seguridad para todos y todas en un marco de paz.

Le espera un duro trabajo al Presidente electo Lenin Moreno, un hombre con discapacidad que lo mantiene postrado en una silla de ruedas, quien ha dicho que gobernará con su mente y su corazón que están intactos, y no con los pies.

La mayoría de los ecuatorianos confían en su presidente que gobernará por cuatro años, y será el sucesor de Rafael Correa, que gobernó el Ecuador por 10 años, siendo el hombre más odiado por las oligarquías que no le perdonaron nada por haberle arrebatado sus privilegios. En varias ocasiones ha dicho que su Revolución Ciudadana queda en buenas manos, en manos de Lenin Moreno y Jorge Glas.

Por José Cevallos

NOTIMUNDO