jueves, 24 de septiembre de 2015

Hajj tiene una larga historia trágica en Cuestiones de Seguridad


Después de una estampida en la ciudad saudí de Mina que mató a más de 700 personas e hirió a más cien el Jueves, los riesgos para la seguridad del hajj están de vuelta en el punto de mira.

Cada año, la peregrinación reúne a millones de personas a Arabia Saudita en una peregrinación islámica de cinco días en la ciudad santa de La Meca. Todos los musulmanes capaces de hacer el viaje están obligados a hacerlo al menos una vez en su vida.

La causa de la tragedia del jueves todavía no se conoce totalmente. Los testigos dijeron a The Associated Press que el caos comenzó cuando dos grandes grupos de personas caminando en direcciones opuestas entraron en contacto entre sí.

Hasta el momento, las autoridades saudíes han enmarcado el desastre como la culpa de los peregrinos. El portavoz del Ministerio del Interior Mansour al Turki citó la fatiga como un posible factor, según la AP.

En décadas pasadas, estampidas y otros desastres han matado a decenas de personas que hacen la peregrinación.

Incidente de este año es el más mortífero desde 1990, cuando otra estampida mató a más de 1.400 personas después que el pánico estalló en un túnel peatonal, señala Reuters.

Las autoridades saudíes gastaron millones en la infraestructura hajj después del desastre de 1990,  no obstante, una serie de tragedias casi anuales han seguido.

En 1994, 270 peregrinos murieron en una estampida, y tres años más tarde, más de 340 personas murieron cuando un incendio golpeó las tiendas de peregrinos en Mina, según The Guardian.

Cientos más murieron en la década de 2000. En 2006, al menos 360 peregrinos murieron aplastados en otra estampida en Mina. Ese año, otras 73 personas murieron cuando un hotel en La Meca se derrumbó.

Las autoridades saudíes tomaron nuevas medidas después del desastre de 2006. Investigadores de control de multitudes se reunieron con funcionarios e idearon planes para aliviar la congestión que llevó a las estampidas. Las autoridades dieron a los peregrinos horarios y los dividieron en grupos para tomar diferentes rutas, y algunos clérigos aflojaron las normas religiosas que rigen cuando ritos específicos deben realizarse para mejorar el tráfico.

Hasta el momento, las autoridades saudíes han enmarcado el desastre como la culpa de los peregrinos. El portavoz del Ministerio del Interior Mansour al Turki citó la fatiga como un posible factor, según la AP.
En décadas pasadas, estampidas y otros desastres han matado a decenas de personas que hacen la peregrinación.

Incidente de este año es el más mortífero desde 1990, cuando otra estampida mató a más de 1.400 personas después de pánico estalló en un túnel peatonal, Reuters señala.

Las autoridades saudíes gastaron millones en la infraestructura hajj después del desastre de 1990, pero una serie de tragedias casi anuales seguidos, no obstante.

Varias estampidas han ocurrido cuando los peregrinos dejaron de participar en un ritual en Mina que consiste en lanzar piedras a las paredes que representan al diablo, lo que llevó a la congestión mortal. Como resultado, el reino gastó más de mil millones de dólares para construir una nueva plataforma, más grande para dar cabida al creciente número de peregrinos en el lugar.

Estas medidas tuvieron buen efecto, y no se habían producido víctimas en masa allí desde 2006.

Pero el desastre regresó este mes de septiembre, cuando una grúa de construcción se derrumbó en la Gran Mezquita, matando a 107 personas justo antes del inicio de la peregrinación. Los funcionarios culparon a la empresa constructora Grupo Saudi Binladin del colapso y se suspendieron sus futuros contratos.